martes, 14 de enero de 2014

HASTA SIEMPRE PACHECO






Esto si que es un pellizco en el corazón de los que hacen daño, y duele de verdad. No me lo creo todavía que mi buen amigo Pacheco se haya marchado. Son de esas cosas que no te entran en la cabeza, por mucho que te lo expliquen, o intentes entender. La conclusión siempre es no puede ser.
Nunca olvidaré las conversaciones de toros que tuve contigo, las anécdotas que me contabas con tu idolatrado amigo Robles, los consejos que me dabas y las pautas que me marcabas para que en este mundo tan complicado del toro no me llevara “volteretas”… conversaciones de amigo.
Parada obligada era tu casa cada vez que iba a una finca o a otra, “¿hoy donde toca? Donde fulano. Cuando pases pa ca me cuentas” y a la vuelta tenías de nuevo mi visita para hacerte la pequeña crónica del tentadero, y echar un parlao con el cafetito de turno.

En tu barrera del 2 en La Glorieta.


Hoy he estado en Vecinos, y ha sido la visita más amarga de toda mi vida  a tu pueblo. Trece años después del fallecimiento de tu amigo Julio, y casi a la misma hora, se celebra tu funeral, ¡manda cojones!
 Todo el mundo del toro te ha arropado en tu último viaje, ganaderos, toreros, banderilleros,  picadores, mozos de espadas, todos tus vecinos, y como no, todos tus amigos, que tenias unos pocos.
Es duro, muy duro, pero así es esta vida. No queda otra que afrontarlo y pensar que ha sido para bien… que ironía. Toda tu familia, tu mujer, pedazo de mujer, tu hija Mari Tere,  tu hijo José tu peón de confianza, tu escudero, tu amigo… todos tus hermanos, tus nietos y tus vecinos te van a echar mucho de menos. Yo también José, te voy a echar en falta…

De tentadero en casa de tu amigo Jesús y el ultimo que te hacia mover Leandro.


Sé que estás en el Cielo, porque a mí desde pequeño me enseñaron que los buenos van al cielo, y tú eras un tío bueno, y allí te habrás encontrado con tu amigo Julio y me imagino el abrazo que os habéis pegado. Ahora estaréis disfrutando de la lumbre, rodeados de toda la gente buena del toro que se han marchado y de esas buenas conversaciones de toros y caza…  se te va a echar de menos, de corazón. Escribir esto me duele mucho, pero tenía que decírtelo amigo, me has enseñado mucho, y me duele porque aún me quedaba mucho por aprender de ti, porque eras muy joven y te has marchado muy pronto, estas son las cosas que endurecen el corazón y lo dejan marcado de porvida, porque tú con tu forma de ser y tu personalidad has dejado huella en los que te conocimos y queríamos. Siempre tendrás una barrera de sombra en mi corazón. Descansa en Paz amigo.

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