domingo, 12 de septiembre de 2021

MORANTE Y ALEJANDRO MARCOS ENLOQUECEN LA GLORIETA

 MORANTE NO SALIO A HOMBROS PORQUE EL PRESIDENTE NO QUISO

Hasta ahora había estado el señor presidente correcto, con sus cosas, pero correcto. Hoy a desquiciado a la parroquia negándole la puerta grande a Morante después, de una faena de entrega, pasión, temple, armonía, empaque, compromiso… después, pinchazo y estocada entera. La plaza un manicomio, menos para el señor presidente; ¿Qué le ha visto a la faena para no conceder el doble trofeo? Eso solo lo sabe él.


Plaza de toros de La Glorieta. Cuarta de abono. Tarde de agradable temperatura. Cartel de no hay billetes en tarde de máxima expectación. Toros de la ganadería charra de Paco Galache. Bien presentados y de juego desigual. 1º noble y justo de entrega. 2º justo de fuerza y sin emoción. 3º justo de fuerza. 4º noble, con una clase excepcional, pero la fuerza justa. 5º reservón. 6º noble y de gran clase, justo de entrega y fuerza.

José Antonio Morante de La Puebla de tirita y oro con remates en negro; cinco pinchazos, dos avisos, palmas que saluda desde el callejón. Pinchazo y estocada; oreja con abrumadora petición de la segunda.

Julián López “El Juli” de catafalco y oro; estocada y descabello, silencio. Tres pinchazos y estocada; silencio.

Alejandro Marcos de “Chenel” y oro; pinchazo y media, ovación con saludos. Estocada entera; dos orejas. Salió por la puerta grande. 







Morante llegó a La Glorieta en un coche clásico con todo el aroma de hace sesenta años. Con buen talante y entrega comenzó la tarde con su primero, que le permitió esbozar alguna pincelada de su tauromaquia. Con su segundo el de La Puebla se desató. El recibo capotero fue con dos faroles de rodillas jugándose el tipo, rematados con un manojo de verónicas marca de la casa. Antes de coger la franela, puso un par de banderillas antológico que puso la plaza en pie. Con la muleta todo fueron caricias, despaciosidad, generosidad, gusto, cadencia, entrega, compas, armonía… un gustazo ver así a un torero, y si es de este corte, más todavía. 


Julián López “El Juli” debió de pensar que con él no iba la fiesta, que tiene otra tarde en el abono, y que no lo veía claro. Paso de puntillas por La Glorieta la tarde de los Galache.






Alejandro Marcos llevaba tiempo dando toques de atención por las plazas que se anunciaba. A su alrededor ya sonaba ese “run run” de que algo bueno tenía que suceder. Y sucedió. Los toros colaboraron lo justo para que el torero de La Fuente de San Esteban desplegara su toreo clásico, fino, elegante, armonioso, acompasado… y en determinados momentos de arrebato, barroco, intenso. Toreo como cuando cualquier mortal sueña con torear, pero que solo está al alcance de los elegidos. Por fin Alejandro demostró de lo que es capaz en Salamanca, por fin se entregó la plaza a un torero que se entregó a la tarde. Se soltó las ataduras y deshilvanó las costuras para disfrutar del toreo. Puerta grande más que merecida.


Una gran tarde de toros en La Glorieta para cerrar el ciclo continuado del abono. Nos queda la del día 21, pero hasta entonces nos han dado motivos más que suficientes Morante y Alejandro, para soñar el toreo. Enhorabuena de corazón.

 

 


 

 

 

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